Volvía de Pilates con esa linda sensación de tener los músculos doloridos por haber hecho ejercicio, cuando me acordé que tenía que ir a lo de mamá, que se había mudado hacía poco tiempo.
Cuando llegué, estaban mi mamá, con mi tía Mercedes, mi hermano más chico y el pintor (todavía estaban pintando un cuarto). Mi mamá me pidió que le pinche una ampolla con el alfiler y yo gustosa accedi, y, charla de por medio, me dispuse a irme para mi casa pero antes quise pasar por el baño.
Una vez adentro del baño me senté en inodoro e hice lo que tenía que hacer, y al hacerlo pensé "que textura más rara tiene esta tabla". Cuando me paré, sentí algo raro en mis piernas y mis cachetes...era pintura blanca!!!!!!!!
Si!! Tenía la forma del inodoro marcado en mis piernas y cola!!!!!! La verdad es que hace mucho tiempo que no me reía así en mi vida...
Del final, que les puedo contar. Mi mamá pasandome agua ras mientras yo pensaba que esto era lo más bizarro que me había pasado en mucho tiempo.
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5 comentarios:
La próxima se sienta con los jeans puestos y sale a vender la nueva línea. Seguro la vende como "pan caliente"...
¿Qué le parece? :)
¿Y te pasaba aguarrás de paradita en la pileta, o te manguereó en el patio?
¿...?: Muy creativa su ocurrencia!
rogelio: Ni siquiera tuve ese lujo. Terminé parada en el medio del living sometiéndome al proceso del aguarrás que llevó un buen rato y me dejó un olor que me hizo salir corriendo frikeada a bañarme a mi casa jaja!
A bañarte en tu casa... claro!
Si te pasaba semejante cosa nada mas que haciendo pis, no me quiero imaginar de usar la ducha!!
Por suerte no toqué nada más! Podría haber sido muy traumático! jaja
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